
A veces, caigo al desestimo que la realidad pervierte.
Anhelo desayunarme la pastilla de filtro satinado, empulecerme con urdana tontera, maquillarme la boca sobre el reflejo de mis afectos paridos y guiñarme el ojo terso, por ser tan neutral.
Anhelo desayunarme la pastilla de filtro satinado, empulecerme con urdana tontera, maquillarme la boca sobre el reflejo de mis afectos paridos y guiñarme el ojo terso, por ser tan neutral.