viernes, marzo 19, 2010




Repito y me convenzo de que soy animal, una bestia sagrada que puede llegar a tocarse los ojos con la lengua por dentro y de que todo mi esfuerzo en esta vida, es para no morir con la boca inexplorada.
Beso, evoco, sostengo, pudro, anhelo, tenso, caigo, amaino, espero, ando. De pie. Sin sinónimos. Sin virtudes que me adjeticen.
Soy el verbo sin nombre y la acción del vidente.
Sigo buscando, el profundo desarreglo de los sentidos.



Rimboy, Fragmento

8 comentarios:

Antonio Tello dijo...

La idea de ser un animal sagrado que se lame los ojos por dentro habla del misterio mismo de la vida; el ser en el mundo. Eso que creemos que somos.
Besos, Natalie.

Natalie Sève dijo...

Eso es querido Antonio, pura obra del misterio.. un beso!

Ferragus dijo...

Qué eran esos sentidos antes de convencerse de su animalidad. Qué sigue buscando a través de aquellos sentidos…
Hermoso abismo el que propones, Natalie.

Angel Castillo Fernández dijo...

Instintivo, básico, puro, bello.

matlop dijo...

que bello texto Nat! ... intuyo que será un éxito para la liberación celular.



beosos

Natalie Sève dijo...

Querido Ferragus:

Justamente se trata de eso, de hacer el camino inverso desde la razón de los sentidos hacia nuestra animalidad, la que por supuesto sabe convivir con el espíritu.

Angel:
La síntesis.. gusto en conocerte

Mat:
Ojalá que si amigo, por lo menos yo ya siento mi celudescompresión, besos!!

Natalie

Reseña dijo...

i feel you amiga de mi alma...

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Ay de quien no se sabe animal...