lunes, noviembre 17, 2008

Él, Vecino.



Y antes de dormir pienso, Bolaño,
¿Por qué no puedo dejar de pensarte como un vivo?
¿Acaso todavía no te has dado por sentado muerto?
Tu semblante me recuerda las voces descariñadas que a veces aúllan en mi vidanova…
¿Y qué hacer, si ante los muertos sólo me queda felicidad para ofrendarles?
Lo siento.
Tú bien quizás sabes, que acá lo único placentero es darse por vivo
quizás lo recuerdes, quizás ya no te sirve, no importa Roberto,
no quiero vivir como tú tu ejemplo,
por favor sólo muérete.

Le pincho una foto a tu stencil, pintado en mi esquina,
sigo en lo mío y ahí te veo,
tieso triángul y con el pelo agitado, cigarro en mano,
piropero inmutis de las niñas,
de hasta una algo mestiza,
que pasa con su bolsa feliz cargada.

13 comentarios:

IHB dijo...

Bella página tienes Natalie, fantástico Bolaño. Saludos y éxitos. Por estos mares ciber circulamos.

abuelonet..com dijo...

Hay que ver la lata que te ha dado Roberto, el pobre ya no sabe si es mejor estar vivo que muerto!
Un abrazo

El Dueño de los Cajones dijo...

Bolaño es todo.

Tu texto también.

Buenas letras. Te agradezco mucho que pasaste a visitarme.

Nos visitamos!

Basquiat dijo...

para un grande como lo fue Bolaño, un sensible homenaje, personal, tanto como los son aquellos que no podemos dejar de ofrecer, sencillamente maravilloso., que bueno volver a leerte.

Jorge Ampuero dijo...

Como que Bolaño es de alguna manera un muerto que no quiere morir. Su obra lo resucita siempre.
Buen poema.

Saludos...

Ferragus dijo...

Lo miro de lejos y no sé como abordarlo. Escritor extenso, amplio. Creo que se va expandiendo junto con el universo.
Hermosas líneas le has dedicado a Bolaño, Natalie.

Alberto Espejel dijo...

te leo desde coyoacán, tratando de descifrar las rutas perdidas de ese exiliado chileno (-español (-mexicano))

sabes? anduve fuera un tiempo de esa húmeda frontera que es el territorio poético, un tiempo suficiente como para experimentar el vacío, atestiguar la ausencia, pero aprovecho el blog para regresar a ese lugar metafísico y no tienes una idea el amor que siento al presenciar tanta creatividad en poetas chilenos, mexicanos, españoles (los blogs que he visto estos últimos días), todos generadores de presencia, de cosa viva

vaya, tú, vecina, también te considero vecina, habitas en la ventana de a lado (o en la de atrás, o en un link), gracias por tus obras, te imaginas que regresaré neciamente sobre todo a tu otro blog (ese gris sin oportunidad de comentarios), un abrazo

edegortari dijo...

Para más de uno Bolaño es una presencia extraña, en efecto aprece vivo, sus libros lo ponen presente no sólo en los estantes de las librerías, lo ponen en las calles, pareciera que es el quien pone esos esténciles. Saludos

V a l e n t r i n i t y dijo...

no logro avanzar con 2666.. Casi me lo trago al principio, me chupaba el dedo, hoja tras hoja, pero ahora se me han atascado en la garganta las mujeres muertas que Bolaños describe sin contemplación... Tanto le coqueteó a la muerte este chiquillo, tanto le mordisqueó la oreja , que ésta ni tonta perezosa se lo llevó a su cama demasiado pronto... chita la payasá....

Robin dijo...

¿Se puede saber de lo muerto a través de lo vivo?
Bolaño asumió aquello del gozo de vivir, fue un nómada feliz siempre que pudo, sus detectives y su poesía era salvajes de tanto indagar en la jungla de las emociones.
Al acabar de leer tu soberbio poema soy tentado a enlazarlo con uno de los suyos:

“La poesía entra en el sueño
como un buzo en un lago.
La poesía, más valiente que nadie,
entra y cae
a plomo
en un lago infinito como Loch Ness
o turbio e infausto como el lago Balatón.
Contempladla desde el fondo:
un buzo
inocente
envuelto en las plumas
de la voluntad.
La poesía entra en el sueño
como un buzo muerto
en el ojo de Dios”

R. Bolaño



Mi abrazo

Mauricio dijo...

Hola Natalie,

Pasé por INFRAleve y vi tu comment:p Conseguistes alguna foto de la expo allá en Santiago?

Participé pero no tengo ningún registro de la muestra.

Felicitaciones por tus trabajos

David Morán dijo...

Los recuerdos no mueren con el difunto, sino en nosotros mismos.

Saludos.

Leo dijo...

bolaños en la re-enarnación presente de lo que todo tipo de 32 años quiere y desea tener.


Saludos
desde el sur del mundo